Este recurso ha sido verificado por expertos en políticas, utilizando las últimas investigaciones científicas. Fue redactado en colaboración con la Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología (AAAAI, por sus siglas en inglés).
Los niños pasan mucho tiempo en la escuela, principalmente en el interior. Cuando la calidad del aire en las escuelas no es saludable, los estudiantes sufren. La EPA (Agencia de Protección Ambiental) dice que los niveles interiores de contaminantes pueden ser de dos a cinco veces (y a veces más de 100 veces) más altos que los niveles exteriores. La mala calidad del aire interior en las escuelas puede deberse a diversas fuentes, y se ha relacionado con una menor concentración y un menor rendimiento académico. Puede empeorar trastornos de aprendizaje y comportamiento, aumentar el ausentismo y también contribuir a ataques de asma, dolores de cabeza, fatiga, náuseas y sarpullidos en la piel.
El aire escolar limpio es esencial para los niños y el personal escolar. La pandemia global del Covid concientizó a la mayoría de los distritos escolares, y a padres y cuidadores, acerca de la importancia de sistemas de filtrado de aire en las escuelas. Son una forma eficaz de reducir la propagación de enfermedades transmitidas por el aire. Aun así, el mantener una calidad de aire saludable en el interior de las escuelas, implica abordar mucho más que enfermedades.

¿Qué hay en el aire de la escuela?
- Contaminación por tubos de escape vehiculares: Los gases de los escapes se filtran dentro de las escuelas que están ubicadas cerca de caminos muy transitados, al igual que los gases de escape de autobuses de diésel y vehículos de transporte escolar estacionados con el motor andando.
- Contaminación industrial: La proximidad a instalaciones como estaciones de autobuses, fábricas de químicos e incineradores, puede aumentar la contaminación del aire en el interior de las escuelas.
- Productos de limpieza: Productos químicos como el cloro y el amoníaco en productos de limpieza comunes, se han relacionado con el asma, las alergias y el cáncer.
- Pesticidas: Los ingredientes activos en el control de plagas utilizados dentro y alrededor de los edificios escolares, pueden disminuir la calidad del aire.
- Químicos tóxicos: Se les encuentra en materiales de construcción, pintura, selladores de pisos, muebles, materiales de arte, materiales científicos y demás. Todos tienen el potencial de contaminar el aire interior.
- Moho: El agua puede escurrirse por techos con goteras, tuberías, ventanas, cimientos, inundaciones, drenaje deficiente y otras vías. El respirar moho puede causar síntomas alérgicos y respiratorios.
- Materiales peligrosos: Los peligros ya conocidos del asbesto, el radón, los PCB (bifenilos policlorados), el polvo de pinturas con plomo y el mercurio en los pisos, son motivo de preocupación, especialmente en instalaciones más antiguas.

Cómo mejorar la calidad de aire en espacios interiores
Existen pasos bien establecidos para mejorar y manejar la calidad del aire interior en las escuelas. Se deben controlar los contaminantes en el aire, introducir y distribuir aire externo de mejor calidad y mantener niveles óptimos de temperatura y humedad. Hay formas sencillas, y a menudo de bajo costo, de abordar los problemas en la calidad del aire, como por ejemplo abrir las ventanas cuando el clima y la contaminación del aire exterior lo permiten. Otras mejoras pueden requerir la ayuda de expertos, como por ejemplo el arreglar un techo con goteras. Los alérgenos, incluidos el polen, el polvo y el humo de incendios forestales, al igual que posibles amenazas futuras e inesperadas de virus y bacterias, se pueden reducir instalando sistemas de filtrado en conjunto con una mayor ventilación. Las escuelas con sistemas de filtración de aire deben limpiarlos periódicamente. Es posible que hayan fondos disponibles a nivel local para que su distrito escolar aborde la contaminación del aire en las escuelas, desde monitorear la calidad del aire y reducir los contaminantes, hasta recibir asistencia técnica para combatir los problemas ambientales. Consulte con su estado.

Pasos sencillos para limpiar el aire en las escuelas
- Contaminación por tubos de escape de vehículos: Establezca (¡y haga cumplir!) reglas que no permitan que autobuses, camiones y filas de vehículos mantengan sus motores encendidos, especialmente cerca de parques infantiles, puertas y ventanas.
- Limpieza más segura: Algunos estados exigen el uso de productos de limpieza ecológicos en las escuelas para salvaguardar la salud de los trabajadores de mantenimiento, los estudiantes y el personal. Si el suyo no lo hace, solicite reemplazar los limpiadores convencionales con opciones efectivas y ampliamente disponibles que contengan menos o ningún producto químico peligroso. Además, abra espacio en las aulas de tal manera que permitan el flujo de aire, use aspiradoras con filtros HEPA, limpie las superficies con un paño húmedo para suprimir el polvo y coloque tapetes individuales para atrapar la suciedad y los escombros.
- Pesticidas: La prevención puede minimizar las infestaciones de insectos y así reducir el uso de pesticidas, de modo que tome medidas como sellar grietas, y otras medidas similares. Si surge un problema de plagas, combátalo con productos naturales o más seguros.
- Productos químicos tóxicos y materiales peligrosos: Deseche los materiales potencialmente dañinos, y luego utilice productos, muebles, y pinturas más seguros.
- Moho: Identifique y encuentre solución a las fuentes de humedad, limpie los problemas existentes y use extractores de aire o deshumidificadores en áreas crónicamente húmedas.

La justicia ambiental y la contaminación del aire interior en las escuela
Los niños que viven en comunidades de color y en comunidades con desventajas económicas, se ven expuestos de manera desproporcionada a peligros ambientales, incluso en las escuelas. El racismo sistémico ha creado prácticas que obligan a las familias afroamericanas, latinas e indígenas a asistir a la escuela en lugares más susceptibles a la contaminación tóxica del aire. Estas escuelas se ven más propensas a estar deterioradas o en mal estado, y a poseer menos recursos para solucionar o prevenir los problemas que conducen a la mala calidad del aire interior. También es más probable que estas escuelas estén ubicadas cerca de instalaciones industriales.
Tome acción
Los padres y cuidadores frecuentemente desconocen las condiciones escolares. Para familiarizarse con las condiciones y priorizar la evaluación y mejora de la calidad del aire interior, les recomendamos unirse a grupos como la Asociación de Padres y Profesores (PTA) o un club ambiental. También puedes apoyar los esfuerzos estatales que promuevan una limpieza más segura en las escuelas, e informar a tu distrito acerca de oportunidades de financiación federal y otros fondos para mejorar la calidad del aire escolar. Puedes participar en movimientos más amplios para ayudar a fortalecer los reglamentos federales acerca de sustancias químicas.
Únete a EcoMadres para abogar por una mejor calidad del aire en las escuelas para proteger a nuestros niños!
La Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología (AAAAI, por sus siglas en inglés) es la principal organización de membresía con más de 7,100 alergistas/inmunólogos y un recurso de confianza para los pacientes. www.aaaai.org
Actualizado: abril de 2026




