HOLLÍN Y CARBONO NEGRO

Información sobre la contaminación por hollín

Armadas con la información

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¿QUÉ ES EL HOLLÍN?

El hollín es un contaminante ambiental. Es el resultado de la combustión incompleta de los hidrocarburos. Tú puedes ver al hollín arrojado por los tubos de escape de los camiones diésel así como las chimeneas; se acumula en tus alféizares si vives cerca de una importante carretera.

Hollín es el nombre común por el cual nos referimos a “material particulado” o contaminación por partículas —una mezcla compleja de diminutas partículas y gotitas líquidas que se forman en nuestro aire a través de metales, ácidos y sustancias químicas como dióxido de sulfuro y óxido de nitrógeno emitidos por las plantas de energía, las calderas industriales, las industrias, la refinerías de petróleo, los vehículos a motor y las estufas a leña.

El material particulado, o PM (tal como suele denominarse), puede ser tan pequeño que sólo puede detectarse con un microscopio electrónico. Dichas partículas ingresan a los pulmones sin que ni siquiera lo sepamos.

La composición del hollín varía según el lugar donde te encuentras. Por ejemplo, en el noreste, una porción más grande de partículas están compuestas por sulfuro (muy probablemente se deba a que provienen de fuentes de transporte).

El tamaño y composición reales de las partículas hacen la diferencia mayor con respecto a nuestra salud.

¿EL HOLLÍN ES ÚNICAMENTE SUCIO?

No. El hollín es mortal. El hollín causa miles de muertes prematuras, ataques de asma y ataques cardíacos cada año.

El tamaño de esas partículas diminutas está directamente vinculado al terrible problema que provocan. Las partículas más pequeñas que una pizca de polvo y con un tamaño menor a 1/30 del ancho de un pelo humano pueden pasar fácilmente a través de la nariz y la garganta, penetran y se incrustan en los pulmones e ingresan en el torrente sanguíneo.

Las partículas más pequeñas causan el daño mayor ya que pueden penetrar más profundamente en los pulmones y, en algunos casos, reaccionan directamente con el ADN.

¿DE DÓNDE PROVIENE EL HOLLÍN?

Las fuentes más importantes de hollín son los motores diésel, los tubos de escape de los vehículos, las chimeneas de las plantas de carbón, las refinerías de petróleo y los incendios (el incendio de grandes bosques con fines agrícolas produce hollín, al igual que el uso de parrillas, chimeneas y cocinas para cocinar y calentar).

En la actualidad, más de 70 millones de estadounidenses viven en áreas que violan los estándares de salud establecidos por la Agencia de Protección Ambiental (EPA).

Esas 70 millones de personas están expuestas a picos en la contaminación por partículas finas en niveles que son considerados peligrosos por la EPA.

¿DE QUÉ MANERA SE RELACIONA EL HOLLÍN CON EL CALENTAMIENTO GLOBAL?

El hollín es una de las principales causas del calentamiento global. Si bien la contaminación por carbono aparece en la mayoría de los titulares, el hollín es un importante factor que contribuye a los problemas causados por el cambio climático.

Los climatólogos aluden al carbono negro —el principal componente del hollín— como un “forzador del clima”. Las partículas de hollín absorben la radiación del sol y pueden acelerar el derretimiento de la nieve y la cubierta de hielo cuando caen al suelo.

¿CUÁLES SON LAS BUENAS NOTICIAS SOBRE EL HOLLÍN?

Podemos hacer algo por la contaminación por hollín ¡y rápidamente! Pero tenemos que luchar por conseguir fuertes regulaciones para el hollín.

Contamos con equipos buenos y asequibles para reducir las emisiones de hollín provenientes de los tubos de escape y las chimeneas: retenedores de partículas y filtros. Podemos sacar los vehículos más contaminantes de circulación. Podemos usar equipos y  motores diésel con baja emisión. Podemos limpiar a las grandes calderas industriales, hornos de coque y hornos de producción de ladrillos.

Esto quiere  decir que podemos proteger a nuestra salud y, en especial, al bienestar de aquellos más vulnerables al hollín: nuestros hijos y nuestros ancianos.