ACIDIFICACIÓN DE LOS OCÉANOS

Información sobre la acidificación de los océanos

Armadas con la información

la_acidificacion_de_las_ocianos

¿QUÉ SIGNIFICA?

El océano es alucinante. Nacimos de él y nos da vida al producir mucho del oxígeno que respiramos y el agua que bebemos.

Es misterioso e inmenso. No es extraño que hablemos de vaciar océanos con cucharitas de té para describir tareas imposibles.

Sin embargo y desafortunadamente, hemos logrado lo imposible. Hemos cambiado la química básica de los océanos —gota por gota— de una manera tan profunda que tal vez estamos destrozando una red de vida de la que dependemos para nuestra misma existencia. Dichas criaturas del océano deben desconfiar de nosotros, no al revés.

Los científicos están preocupados de que estamos cambiando la química del océano con una rapidez tal que estamos superando el paso evolutivo para que muchos organismos se adapten.

El cambio que hemos presentado se denomina acidificación de los océanos.

¿DE QUÉ MANERA TRABAJA LA CIENCIA?

La ciencia básica es bastante directa: desde la revolución industrial, los seres humanos han arrojado cantidades cada vez mayores de dióxido de carbono al aire. A una parte del CO2 la absorbe el océano, donde se disuelve para formar ácido carbónico.

El océano en la actualidad absorbe casi un tercio del dióxido de carbono que producimos, probablemente mitigando el impacto del cambio climático. Pero el océano ha absorbido tanto CO2 que los niveles de acidez totales están en aumento y a un ritmo mucho más rápido que lo que se pensaba anteriormente.

Cuanto mayor sea la cantidad de agua ácida, más difícil será —y finalmente imposible— que ciertas criaturas como ostras, corales y mejillones formen conchas, que en gran parte están compuestas por el carbonato de calcio, caliza común antigua, que se produce de manera natural en el agua de mar. Ésta es la razón por la que a la acidificación a veces se la denomina “osteoporosis del mar”.

¿QUÉ CRIATURAS OCEÁNICAS SE VEN AFECTADAS POR LA ACIDIFACIÓN?

Este proceso afecta a las criaturas a ambos extremos de la cadena alimentaria: desde los diminutos organismos que forman los arrecifes de coral del planeta y el plancton que se amontona con las corrientes oceánicas, hasta las ballenas que se alimentan con plancton.

Asimismo, se ven afectados los pterópodos del tamaño de una lenteja, criaturas sofisticadas y delicadas que nutren a muchos de los peces que luego consumimos. Es decir, se compromete la capacidad de toda la vida en el océano de sostenerse a sí misma.

Los científicos se han sorprendido por cuán sensibles son las plantas y los animales incluso a pequeños cambios en los niveles de CO2. Para muchas criaturas, el ácido es mortal. Sus conchas se desintegran. Y muchos científicos se preocupan de que estemos cambiando la química del océano mucho más rápido que la capacidad de la mayoría de los organismos tienen para adaptarse.

¿CÓMO SE VISLUMBRA AL FUTURO DE LOS OCEÁNOS?

Dado que la ciencia es bastante nueva, aún no entendemos completamente el efecto a largo plazo de océanos cada vez más ácidos. El océano es un complejo sistema integrado y autoregulado, es difícil predecir la manera en que cambiará.

Mientras llevamos a cabo este experimento sin control en dos tercios del plantea, los científicos corren para encontrar las maneras de hacer que el océano sea más resiliente.

La administración de Obama da señales de estar comprometida con la investigación de la acidificación. No hay ninguna controversia respecto de la ciencia subyacente a la acidificación del océano.

No hay ninguna duda respecto de dónde proviene el CO2. No hay ninguna duda sobre la manera en que la química funciona.

Y hay una sola manera conocida de detener a la acidificación: reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Cuanto más las reduzcamos ahora, menos intensas y costosas serán las consecuencias futuras.

¿QUÉ PUEDEN HACER LAS MADRES PARA AYUDAR?

CONVIÉRTETE EN UNA DEFENSORA para luchar contra el cambio climático con enormes reducciones de nuestras emisiones de carbono.

EXIGE una legislación integral que reduzca las emisiones de carbono.

Y ve al frente, ponte a nadar. Báñate en esas aguas natales y agradece por la vida que sustentan. El océano tiene la capacidad de curarse a sí mismo con mucha más rapidez que una cucharita de té por vez.

Necesitamos darle esa posibilidad. Nos estaríamos haciendo un gran favor, dándoles a nuestros nietos la posibilidad de vivir en un planeta habitable.